Pie y deporte

EL PIE EN EL DEPORTE

Hemos hablado en otras entradas sobre los estudios fraudulentos de la marcha promocionados en algunas superficies y marcas comerciales, insistiendo en la necesidad de que sean realizados por podólogos en centros habilitados para tal fin.

El pie tiene la capacidad de adaptarse a los múltiples trabajos en los que se exige fuerza y equilibro en terrenos llanos o irregulares. La valoración del tipo de deporte y del lugar que ocupa el jugador en un partido de baloncesto o la posición y gesto que realiza el pie sobre una tabla de surf, los impactos que experimenta en un deporte de contacto como las artes marciales o el fútbol determinan en gran medida las lesiones que pueden padecer a lo largo de la práctica en condiciones de intensidad.

En corredores, al pie se le exige un esfuerzo muy superior al de la marcha normal, experimentando un incremento en la velocidad que traslada impactos con mayor frecuencia, entre 500 y 1.000 veces por km y mayor fuerza ya que el impacto puede llegar a ser 8 veces superior al peso corporal.

Podemos subir la vista para comprobar como en el caso del corredor los movimientos de tobillos, rodillas y caderas aumentan también debiendo ser tenidas en cuenta a la hora de plantear la intensidad del ejercicio, la elección del calzado y la realización o no de soportes plantares a medida.

LESIONES SEGMENTADAS EN EL MOVIMIENTO

La inversión y eversión del pie comprende en cada uno de ellos una serie de movimientos propios en los cuales hoy no entraremos. Sin embargo, hay una serie de patologías que se manifiestan en cada uno de ellos.

En los movimientos de inversión es habitual que existan lesiones en los ligamentos laterales del tobillo, lesiones en el seno del tarso, tendinitis de los peroneos, fracturas en la epífisis proximal del quinto metatarsiano, etc.

En los movimientos de eversión podemos encontrar, tendinitis del tibial posterior, fascitis plantar, fracturas por sobrecarga en el navicular, etc.

Además, tenemos un tercer segmento que sería el antepié en el cual las lesiones vienen relacionadas tanto por el gesto deportivo como por el morfotipo. Dedos en garra, especialmente en deportes de salto, fracturas por sobrecarga de los metatarsianos centrales, fracturas en los sesamoideos, hallux valgus, etc.

Finalmente, aún tendríamos un último segmento que comprende las lesiones de la piel y del tejido celular subcutáneo.

Resumirlo todo es imposible y precisamente por eso volvemos a insistir. Cuidar de tu salud en la práctica del deporte depende de ser consciente de que en una tienda una persona que no está habilitada ni formada es completamente imposible que pueda ofrecer un consejo con garantías.

Acude a tu podólogo.

 

 

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