Consejo cuidado de los pies

Cómo evitar problemas en los pies si utilizo botas de seguridad

Muchos profesionales de sectores como la construcción, explotación forestal, minería o producción de productos utilizan un tipo de calzado llamado de seguridad que pretende preservar la integridad de los pies y las piernas de los trabajadores. Existen diferentes modelos y diseños en función de los requerimientos y las condiciones de trabajo de cada profesional pero la mayoría tienen varias características comunes, son muy rígidas, pesadas y no transpiran.

¿Qué problemas puedo sufrir en los pies si utilizo botas de seguridad?

1. Como hemos señalado anteriormente, las botas de seguridad por lo general no transpiran con el consiguiente riesgo que esto supone debido al aumento de sudoración y riesgo de infección por hongos y bacterias. Es importante en este punto recordar que no se recomienda compartir botas para evitar contagios.

2. Las botas de seguridad van asociadas habitualmente a muchas horas de pie. El peso de las botas, sumado a muchas horas de pie, puede desembocar en talalgias y dolor en el talón.

3. La rigidez hemos dicho que es otra de las principales características de las botas de seguridad, ya que son características por tener una protección de metal en la puntera (por encima de los dedos). Pues bien, un calzado muy rígido puede provocarnos alteraciones en las uñas, hematomas o uñas encarnadas. La rigidez tampoco va a permitir el movimiento anatómico normal del pie limitando la movilidad del tobillo pudiendo provocar tendinitis del Aquiles.

4. En personas con los pies cavos o planos la utilización de botas de seguridad puede provocar fatiga muscular.

Botas de seguridad

5 consejos para evitar problemas en los pies si utilizo botas de seguridad

1. La oferta de botas de seguridad es muy extensa. Como hemos señalado antes, uno de los principales problemas de este tipo de calzado es su peso. El consejo es tratar de escoger la menos pesada.

2. Otra de las cosas en las que deberemos fijarnos antes de comprar unas botas de seguridad es que tengan la anchura suficiente para poder mover los dedos de los pies.

3. Si la bota está fabricada con materiales naturales conseguiremos una mejor transpiración y de esta forma evitar la posible infección por hongos. No está demás dejarlas airear todos los días y desinfectarlas con productos al menos una vez por semana.

4. Se recomienda en cualquier caso utilizar antitranspirantes o productos específicos para los propios pies con el fin de evitar la humedad y por extensión las infecciones.

5. Si notamos molestias se recomienda acudir al podólogo. Existe la posibilidad de que las molestias pudieran derivar en una lesión más grave si no se trata a tiempo.

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