Consejo cuidado de los pies

Características que debería tener nuestro calzado de invierno

Hoy en El Blog del Podólogo hablamos de las características que debería tener el calzado de invierno. Igual que en verano por el calor destapamos nuestros pies y es mucho más común el uso de sandalias a calzado abierto en invierno debemos de tener claro que nuestros zapatos deben de tener unas características concretas para evitar problemas sobre todo con el frío.

Conviene matizar que debemos de tener claro que debemos de tener en nuestro zapatero calzado de invierno y calzado de verano. En otras ocasiones hemos explicado la importancia de la elección de un buen calzado para la salud de nuestros pies. Por eso en este punto queremos recordar la importancia de hacer una inversión económica en un buen calzado que nos puede evitar problemas en la salud de nuestros pies.

¿Qué características debería tener nuestro calzado de invierno?

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que un calzado de invierno debe de tener una suela más gruesa que los de verano. La suela aislará nuestros pies del suelo y evitará que el frío nos llegue a los pies. Además, tendremos en cuenta, sobre todo en las zonas en las que la lluvia aparece con más facilidad, que la suela sea antideslizante para evitar resbalones.

Otra de las características que debería tener el calzado de invierno es que fuera afelpado por dentro. Aunque no es una característica imprescindible un zapato con un interior protegido contra el frío nos ayudará a mantener nuestros pies calientes.

Zapato de invierno

En cuanto a los materiales con los que está fabricado el calzado de invierno deberíamos de evitar la polipiel y derivados que además de no proteger contra el frío son materiales no transpirables que nos van a hacer sudar el pie manteniéndolos húmedos durante mucho tiempo con el consiguiente riesgo de una infección por hongos. En este punto podemos señalar el Goretex como un tejido recomendable para el invierno.

En las zonas de más frío es recomendable también la bota al zapato. La razón es simple, cuanto más cubierto tengamos el pie menos posibilidades tendremos de que el frío pueda llegar a nuestro pies pudiéndonos provocar un sabañón. Además, es importante evitar los calcetines confeccionados a partir de materiales sintéticos, lo más aconsejable es que estén confeccionados con fibras naturales.

Para terminar, recordar que si tenemos un calzado específico para realizar un deporte concreto, debemos ser conscientes de la importancia de saber diferenciar calzados de invierno o de verano para evitar problemas y tener una buena salud en los pies.

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